Una encuesta recogida por el El País afirma que dos de cada tres españoles no son capaces de hablar, leer o escribir en inglés. Pese a la contundencia de este registro —en Europa, sólo tres países presentan un porcentaje más elevado—, un informe reciente revela que en España invertimos mucho más a la hora de estudiar otras lenguas.
Según el Barómetro de Idiomas 2011, los españoles destinan una media de 1.500 euros a realizar cursos de idiomas, el doble que el resto de ciudadanos del mundo. Asimismo, el sondeo concluye que el 36% ha dedicado más de 1.000 euros a este tipo de formación a lo largo de su vida.
Este desfase entre el dinero invertido y los resultados obtenidos podría tener diferentes lecturas, algunas de las cuales apuntan a problemas estructurales y culturales: falta de perseverencia en el estudio, desmotivación, metodologías poco eficaces… Estos factores explicarían lo que nos gastamos en aprender idiomas. De ahí la importancia de escoger un curso que se adapte a nuestras necesidades y que nos permita aprender de forma amena y efectiva. En el caso de los cursos a distancia, a su vez, es muy importante contar con el apoyo de profesores especializados que resuelvan nuestras dudas y que, al mismo tiempo, nos estimulen para continuar con nuestra formación a buen ritmo.
El estudio también recoge que casi la mitad de los españoles (un 45%) creen que el inglés es la lengua con mayor futuro, lo que la sitúa a la cabeza del ranking seguida del mandarín. Del mismo modo, es también el idioma más estudiado, ya que una de cada dos personas siguen cursos de inglés a nivel estatal.
La tercera y la cuarta posición la ocupan respectivamente dos idiomas europeos: el alemán y el francés. En el caso del primero, destaca el alto porcentaje de estudiantes que lo cursan (el 18% de la población), cifra que supera claramente la media mundial (11%). Estos datos obedecen a la situación actual del mercado laboral germano, que ha manifestado su necesidad de contratar ingenieros españoles para cubrir un gran número de vacantes en el ámbito industrial. Es por ello que muchos profesionales han optado por aprender el idioma que les permitirá trabajar en Alemania.
Por su parte, el francés también cuenta con una amplia aceptación en nuestro país: de hecho, uno de cada siete españoles ha decidido estudiar la lengua de nuestros vecinos, hablada por más de 220 millones de personas en todo el mundo.
Por lo que respecta al método utilizado en el aprendizaje de idiomas, un 21% de los estudiantes utiliza las herramientas que le ofrece la web 2.0, las cuales han experimentado un gran crecimiento. Las posibilidades de interacción que ofrecen al usuario, así como capacidad de integrar materiales multimedia en el entorno de aprendizaje, dan un valor añadido a estos recursos, ya que ayudan al alumno a incorporar y consolidar sus conocimientos de manera progresiva. Y lo más importante: también permiten estudiar a distancia, una ventaja fundamental para quienes compaginan sus estudios con el trabajo.
Fuente: Quecursar
19/12/11


